¿Chico o chica?

Me recuerdo de mi niñez cuando era una chiquilla yo solía jugar con mis amigas a un juego que nos llamábamos  «Hijas —madres».

Yo siempre me imaginaba que yo tenía una hija. ¡Siempre quería tanto tener una hija! Los años pasaban, y yo junto con mis amigas ya teníamos en nuestros cochecitos no  las muñecas, sino a nuestros propios bebés. Y con toda mi gana de tener una hija, fue el chico quien nació.

Me interesé por la manera de determinar el sexo del niño venidero. Al haber leído mucha literatura interesante y útil yo he hecho un descubrimiento en este dominio el que yo quería compartir con Ustedes.

La gente dice que el sexo se determina del grado del placer recibido al momento de su concepción. Si fue el hombre quién recibió más placer  nacerá un chico.  Si fue la mujer, nacerá una chica.

En cuanto a la ciencia, ella da el papel determinante de la formación del sexo del niño al favor de los varones, ya que justamente en el cuerpo masculino están madurando dos tipos de los espermatozoides que contienen el cromosoma X e Y. Las mujeres sólo tienen un tipo de las células sexuales - son los óvulos que sólo tienen el cromosoma X.

Es la fusión del espermatozoide con el óvulo que determina quién va a nacer – un chico o una chica. Si el óvulo se junta con el espermatozoide que contiene un cromosoma X, el genotipo del bebé tendrá dos cromosomas X, y, entonces, será la niña quien va a nacer. Pero, si la fusión se realizó con el espermatozoide que contiene un cromosoma Y, tendremos dos cromosomas de los tipos diferentes – X e Y, entonces, hay que esperar el nacimiento de un chico.

Los científicos japoneses intentaron de influenciar en el proceso del nacimiento de los niños. Ellos repartieron (convencionalmente) los espermatozoides de los hombres en dos tipos: duros (que contienen el cromosoma X) y leves (que contienen el cromosoma Y). Bajo las condiciones de laboratorio el esperma del padre venidero  es centrífugada. A consecuencia del dicho proceso los espermatozoides leves se quedan dentro de la capa alta del frasco mientras que los duros están en el fondo mismo. Ahora, cuando se realiza la inseminación artificial sólo nos basta tomar el semen de aquella capa que corresponde a la selección del sexo deseado de su bebé.

Pero, a este método no le dejaron hacerse realidad. Los poderes japoneses prohibieron utilizarlo, porque les pareció que este método representaba una amenaza para el futuro de su nación. No es  un secreto  que muchas familias en Japón sólo quieren tener hijos.

Pero, resulta que no todo depende solamente de los cromosomas X e Y. Si el hombre al momento de la concepción del bebé está tranquilo, satisfecho con su vida – nacerá una niña. Si el siente alguna irritación, inquietud, está estresado– nacerá un chico. La explicación a eso se puede encontrarla en el desarrollo evolucionario de todos los seres vivos en la Tierra.

Los genéticos repararon en lo que las mujeres son portadoras de la herencia, y los hombres son portadores de la mutabilidad. En la  naturaleza los machos influyen en la población y la calidad de la   descendencia, mientras las hembras influyen en la cantidad. Entonces, si no hay escasez en la comida y si el ambiente de la habitación permanece el mismo, nacen hembras y en posterioridad son ellas que garantizan el crecimiento de la generación posterior.  Pero, cuando las condiciones climáticas cambian permanentemente, se sufre de la escasez  de la alimentación en este caso nacen machos. En la población de los machos el porcentaje de sobrevivir es muy bajo ya que ellos no tienen capacidad de adaptarse.  Las hembras tienen mucha más vivacidad  y pueden adaptarse a las condiciones insólitas en los plazos más breves.  

Los machos, que se adaptaron a las condiciones nuevas engendran la generación de los individuos cuyo carácter de la “vivacidad” en nuevas condiciones ya está fijado al nivel genético. ¡Y aquí está el milagro de la naturaleza! La generación nueva da casi siempre las hembras.

La maduración de los espermatozoides duros y leves regla la cantidad de las hembras y los machos en la cría. Si el macho está tranquilo, son los espermatozoides con cromosomas X que predominan. Si la cosa es contraria, el macho está inquieto serán los espermatozoides con cromosomas Y que madurarán.

Así se puede observar la conexión siguiente: el cambio del medio ambiente -estrés- predominancia de los machos entre la cría – los que se adaptaron sobreviven- el estrés desaparece-  predominancia de las hembras entre la cría – restablecimiento de la población.

Este método se puede aplicar a la gente, ya que nosotros, así como los animales nos sometemos a las leyes de la evolución.

Pero, independientemente del sexo del niño -chico o chica, la cosa más importante es que esta criatura sea adorada y amada por Usted. Es que la felicidad del bebé depende no de su sexo, sino del amor fuerte de sus propios padres.