Entrevista con una madre subrogada

A nosotros nos dio la entrevista una madre subrogada que tomó parte en el programa de la  «maternidad de sustitución» en nuestro Centro en  2011-2012.

Es una entrevista con una madre sustituta real. Nos pidió que no revelásemos su nombre.

¿Cómo llegaste a saber sobre la maternidad de sustitución?

Yo oí hablar sobre esto de mi amiga que también había tomado parte en un programa realizado por su compañía.

¿Porqué decidiste de ser madre subrogada?

Pues, las razones fueron iguales a las de los demás. Lo principal fueron los fines lucrativos. Yo no poseo de ningún talento especial, no tengo “enchufes” en el dominio de negocios, por eso, a las personas tales como yo resulta imposible hallar un trabajo en Járkov. Sin embargo, el dinero sí que necesito. Yo trabajé como una criada durante unos años consecutivos, sin tener vacaciones, pero en vano- no podía comprar casi nada. Ni que decir tiene ahorrar dinero para los días malos. Y aquí podía ganar tanto dinero que nunca lo había visto antes en mi vida. Además, yo entendía que podría ayudar a alguien. Pues, así yo me decidí: les ayudaré yo, me ayudarán ellos.

¿Tomaste la decisión tu misma o te aconsejaste con alguien?

No, no me aconsejé con nadie, siempre tomo decisiones yo misma.

¿Cómo fue la opinión de tu familia acerca de tu idea?  ¿Lo contaste a todos?

Lo conté a mi marido, a mi madre y a una de mis hermanas. Primero, mi marido opuso a esta idea, pero él aceptó que era una buena manera de ganar dinero. La madre y hermana también apoyaron mi idea. Y por qué no, si yo hago una cosa buena, y nadie me obliga a hacerlo. Cuando mi hijo vio mi barriga se puso un poco nervioso. Tuve que explicarle que no era su hermano, sino el niño de  otra pareja, y no hacía nada más que llevarlo. Lo entendí y se calmó.

¿Tenía miedo de participar en el programa de la maternidad de sustitución ?

No, no tenía este miedo. El miedo comencé a tener más tarde, cuando la hora del parto se acercaba. 

¿Te preparabas de punto de vista moral para la despedida con el bebé ?

Sí, siempre me disponía psicológicamente que el bebé no era mío, que tendría que devolverlo a sus padres. ¿ Hubo otra manera?

¿Qué pasó contigo después de dirigirse al Centro?

Inmediatamente me dirigieron a hacer los análisis. No le gusté al doctor y me dijeron que era muy poco probable que yo consiguiese cumplir el papel de la madre subrogada. Decían que sería mejor intentar con la donación de óvulos... Pero, al fin de cuentas, yo me hice madre subrogada. 

¿Esperaste mucho hasta que te hubiesen seleccionado los padres?

No, en absoluto. Serán unos dos meses. Todo este tiempo me examinaban los médicos.

¿Qué puedes decir acerca de la clínica donde se realizó la preparación?

Pues, nada especial. Los médicos estuvieron buenos, ma trataban de manera muy gentil. Ellos  aprobaron mis parámetros físicos en relación a  mi idoneidad de estar embarazada.

¿Qué cosas te gustaron o no gustaron si hablamos sobre el trabajo de los empleados del Centro (controladora, etc.) durante la preparación para el programa ?

No puedo decir nunguna cosa mala.  La controladora Marina siempre me acompañaba durante todos mis análisis y exámenes. Hablábamos sobre el programa y , en general, en el Centro me trataban de manera muy cortesa.

¿Querías que el embarazo se lograse enseguida? ¿ O, diciendo verdad, tenías un poco miedo y no creía mucho en la realidad de todo lo que se realizaba ?

Claro que yo lo quería ya que estaba muy interesada en ello.  Claro que creía en la realidad, aunque ésta era mi primera vez como la madre subrogada.

Lo lograste después del primer intento.  ¿Qué sentiste al llegar a saber que te habías quedado embarazada?

Me alegré de que hubiera alcanzado todo tan rápido. Y yo traté de disponerme para esperar lo mejor. ¡Yo soy optimista, en general!  Yo creía en lo que yo lo alcanzaría.

¿Qué complicaciones tuviste al inicio?

Primero todo estaba bien, pero a la séptima semana surgió la amenaza del malparto. Mi cuerpo  repelía el embrión y comenzó a exfoliarse. Tuve que pasar diez días bajo el cuentagotas, dentro de mí me introdujeron un montón de medicamentos para mantener el embarazo. Todas las venas estaban picadas y me dolían. No obstante, conseguimos salvar el feto, ya que el proceso de la exfoliación se desarrollaba del lado opuesto a aquel donde se realiza el proceso de la nutrición. Los doctores me explicaron que eso era debido a lo que el niño no era mi propio. Aunque el padre venidero no estaba de acuerdo con este tipo de la explicación...

¿Cómo conociste a “tus” padres biológicos ?

Ya aconteció después de la exfoliación, Ellos quisieron conocerme y no tenía nada en contra. Aunque antes del encuentro mismo yo tenía miedo. En el Cenrro me asustaron que la madre era muy seria. Pero, nos conocimos muy bien, ambos, que son de Moscu,  no son terribles de nada.

En seguida nos sintonizamos a la misma onda como nuestras actitudes hacia la vida son muy parecidas y la diferencia en la edad no es grande, por eso desde los primeros momentos comenzamos a tutearnos.

¿Y qué tal fue vuestra comunicación más tarde?

Así fue – los mensajes SMS, el teléfono. El ordenador, no lo tenía. Más tarde me vinieron a ver dos veces. Me regalaron una almohada especial para las mujeres embarazadas para que fuera más cómodo dormir. La almohada me ayudó mucho, porque me dolía mucho la espalda y me costaba dormir. Y con su ayuda yo conseguía dormir toda la noche. Sin siquiera despertarme. Fue un placer para mí de sentir su preocupación.

El Centro ejerce el control permanente de las madres subrogadas. ¿Te molestaba este control?

No puedo decir que me llamaban tan frecuentemente.  Zhanna me llamaba cuando tenía que ir a la consulta en la clínica y después de ella para saber cómo iban las cosas. ¿Pero, qué otro tipo de control puede existir? Fue una vez que yo fui a casa de una amiga mía y yo olvidé mi  teléfono, y a causa de eso me riñieron un poco. Pero, no es nada especial. Cuando yo estaba en la casa de maternidad, después del parto, Zhanna me llamaba tres veces al día, me preguntaba como yo me sentía. Luego, dentro de un mes me volvió a llamar para preguntar como estaba.

¿Cómo pasó el embarazo mismo? ¿Qué cosas hacías?

Pues, en principio, igual al embarazo normal y corriente. Pero tenía el vientre demasiado grande, todos pensaban que yo llevaba los gemelos. Tenía edemas, me dolía la espalda. Los exámenes en la clínica fueron más frecuentes- mucho más frecuentes que durante el embarazo ordinario. No hacía ningunos ejercicios especiales, nada más que la gimnasia respiratoria. Y ninguna otra cosa  me permitían. Elena Vasilievna (la doctora) no me permitía. Yo daba unos paseos y estaba en mi cama. Me nutría de manera normal, cada día comía frutas, legumbres. Tenía que incluso comer el pescado, aunque no me gusta. Ah, sí, tuve que hacerme rehusar de tomar café.

¿Qué cosas te asustaban todo este tiempo, y cuáles te gustaban e inspiraban ?

Me asustaba la llegada del parto. Me recordaba el primer parto y tenía miedo. ¿Pero, qué hacer?

Me inspiraba la actitud buena y el apoyo de la parte de mi familia y mis amigos. Muchos conocidos pensaban que era mi hijo. No contaba a nadie como la cosa era en realidad.

¿Te gustaron las condiciones en la casa de maternidad? (№1)

¡Sí, este hospital me gustó, la partera fue estupenda! Fue el médico en jefe que me ayudaba en el parto. El niño nació muy grande, 4 kilos, y justamente en el plazo fijado.

¿Qué sentiste después del parto? ¿Es fácil despedirse con el bebé?

Un gran alivio. Porque por fin todo se acabó, y todos estaban salvos y sanos. No tuve dificultades en despedirme con el bebé ya que me había preparado para esto. Pero las lágrimas, sí que las tenía. Hay que ser una pura piedra para despedirse sin emociones. Entonces yo dije: “Tómenlo”.

¿Cómo fue su despedida con los padres biológicos?

Estuvo muy bien. Ellos hicieron para mí todo lo que podían. Y cuando yo vi sus lágrimas, yo entendí que ellos amarían mucho a ese chico. Pero, es que no nos hemos separado. Seguimos manteniendo relaciones íntimas, y ahora nos esforzamos para que yo también pueda hacer mi sueño realidad. Me ayudan mucho en esto. Y yo les ayudo ahora, pero esto es una historia diferente.

¿ Necesitaste mucho tiempo para recuperarte después del fin del programa ?

Sí, me tomó dos meses para recuperar mi salud. Ya he dicho que tenía la barriga muy grande y después del parto ella seguía siendo visible. Además, comenzaron a desaparecer los hinchazones. Y, además, mientras paría se me rompieron todos los vasos sanguíneos en los ojos. Pues,  las escleróticas eran rojas como las de un vampiro.  Se me curaron en dos semanas. No sé por qué, pero me prescribieron que tomase “Elevit” un mes  más después del parto, lo que causó problemas con la piel, de los cuales sigo sufriendo...

¿Sentiste alguna satisfacción moral de lo que has dado a la gente?

Sí, por supuesto. 

¿ Quisieras ser madre subrogada una otra vez ?

Sí, a mi me gustaría tomar parte en el programa una vez más. Nunca he visto tal dinero en mi vida. Y yo siempre tenía un sueño -tener mi propia casa. Por eso, justamente después del parto yo decidí de volver a ser madre subrogada para ahorrar el dinero para la vivienda.

¿Tomarás parte en el programa otra vez?

No, resultó que “mis” padres biológicos me ayudaron cuando llegaron a saber sobre mis proyectos.   Me dieron el mismo monto diciendo: “No tomarás parte en el programa más”. Estaba muy sorprendida y hasta ahora no consigo entender cómo las cosas pueden ser así. Pero, ahora tengo el dinero suficiente para comprar una casa.

¿Ha influido este programa en tu vida ?

Si yo no hubiese tomado parte en el programa, yo nunca habría podido hacer mi sueño realidad. Y yo agradezco a mi destino que me hizo conocer a esta gente.